Nuestra relación con la plata refleja nuestro nivel de consciencia y crecimiento personal.

Muchas veces, reducimos el dinero a su función básica de intercambio, sin darnos cuenta de que es una energía vibrante y dinámica que influye en todos los aspectos de nuestra vida.

El dinero no es solo un medio para comprar o vender; es una manifestación de energía que está en constante interacción con nuestro estado vibracional y nuestra forma de ver el mundo. Cada vez que lo ganamos, lo gastamos o lo ahorramos, estamos participando en un intercambio energético que no solo refleja, sino que también transforma nuestra vibración interna.

Cuando entendemos que el dinero es un flujo de energía, nos damos cuenta de que podemos direccionarlo y moldearlo a conciencia. Este cambio de perspectiva nos permite mejorar nuestra relación con la plata, dejando atrás el estrés y la ansiedad para movernos hacia la abundancia y la gratitud.

Si nos vinculamos con el dinero desde una vibración de gratitud y prosperidad, generamos una frecuencia elevada que nos ayuda a atraer más guita y oportunidades. Este circuito positivo no solo mejora nuestra economía, sino que también potencia nuestro bienestar y disfrute. Invertir en lo que nos apasiona y compartir con otros son formas de hacer circular la plata en frecuencias altas, generando una vida mucho más plena.

Por otro lado, las vibraciones bajas con respecto a la plata suelen venir del miedo, la ansiedad o la culpa. Estas emociones pueden trabar el flujo de la prosperidad y llevarnos a decisiones financieras impulsivas o limitantes.

Es clave reconocer y ajustar la frecuencia con la que nos relacionamos con la guita. Ser conscientes de estas dinámicas nos permite destrabar bloqueos y abrirnos a un flujo financiero más saludable y enriquecedor. Nuestra relación con la plata refleja nuestro nivel de consciencia y crecimiento personal; cuando subimos nuestra vibración, transformamos su impacto en nuestra vida y nos abrimos a intercambios más satisfactorios y significativos.

 

Niveles de consciencia financiera

Nuestra visión del dinero va evolucionando a medida que crecemos en consciencia. Podemos reconocer distintos niveles de relación con la guita:

Consciencia de supervivencia: Acá el dinero se ve como una necesidad básica para cubrir lo esencial. La inseguridad domina este nivel y el miedo a la carencia está siempre presente.

Consciencia de autorrealización: En esta etapa, la plata se convierte en una herramienta para el desarrollo personal y la autoexpresión. Se la ve como un facilitador de sueños y proyectos con impacto positivo.

Consciencia de abundancia: Acá entendemos que la guita es una manifestación de la abundancia infinita del universo. Quienes llegan a este nivel manejan la plata con confianza, sintiéndose cómodos al dar y recibir, en sintonía con el flujo natural del dinero.

 Nuestra relación con la plata está influenciada por nuestras experiencias, la educación financiera que recibimos y la cultura en la que crecimos. Desde chicos absorbemos creencias sobre el dinero que pueden limitarnos o potenciarnos en nuestra manera de manejarlo.

 

Creencias limitantes sobre el dinero

Las creencias limitantes son pensamientos negativos, muchas veces inconscientes, que nos frenan a la hora de atraer y mantener la prosperidad. Algunos ejemplos:

La plata es la raíz de todos los males: Nos hace rechazar la riqueza por miedo a perder nuestra integridad.

No soy lo suficientemente bueno para ser rico: Nos lleva a pensar que no merecemos la abundancia.

La plata es escasa: Fomenta una mentalidad de carencia que nos impide confiar en que siempre podemos generar más ingresos.

El dinero cambia a las personas: Refuerza el miedo a perder nuestra esencia si alcanzamos la riqueza.

Solo los afortunados son ricos: Nos hace creer que la prosperidad es solo cuestión de suerte, desmotivando el esfuerzo personal.

 

Creencias de empoderamiento sobre el dinero

Por el contrario, cuando desarrollamos creencias positivas, construimos una relación sana y próspera con la plata:

El dinero fluye libremente: Abre nuestra mente a recibir abundancia desde distintas fuentes.

Soy un imán para la guita: Reforzamos la confianza en nuestra capacidad para atraer riqueza.

Crear riqueza es positivo para mí y para los demás: Nos ayuda a ver la prosperidad como una herramienta para generar impacto positivo.

La plata es una herramienta para el bien: Nos impulsa a usar nuestros recursos con intención y consciencia.

Puedo aprender a manejar el dinero de forma efectiva: Nos da seguridad para tomar el control de nuestra economía.

 

Conectando con la energía del dinero 

Transformar nuestra relación con la guita requiere un cambio de mentalidad y una gestión consciente de nuestras finanzas. En el #MoneyClub, junto a Fede Alassia, exploramos el libro Cómo convertirse en dinero, trabajando en la reprogramación de nuestra mentalidad financiera. 

Alinear nuestras vibraciones con la frecuencia de la abundancia nos permite atraer más oportunidades y recursos. Desarrollar una mentalidad próspera, superar los miedos y reemplazar creencias limitantes por pensamientos de empoderamiento nos ayuda a crear un hábito de gratitud. Esto no solo mejora nuestra relación con el dinero, sino que también abre las puertas a un flujo financiero más estable y enriquecedor, permitiéndonos disfrutar de la prosperidad con confianza y tranquilidad.

 

By Fede Alassia

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Federico Alassia